Láminas de lasaña
Placas de pasta de trigo diseñadas para alternarse con rellenos y salsas en preparaciones horneadas como la lasaña.
Qué aporta y por qué usarlo
Las láminas de lasaña pueden venderse secas, frescas, precocidas o listas para usar. Durante el horneado absorben parte de la humedad de la salsa y permiten formar capas firmes, por lo que es importante respetar las indicaciones del envase y utilizar suficiente relleno y bechamel.
Sabor suave a trigo y huevo cuando lo contiene, con textura tierna pero consistente después de la cocción.
De la compra a la cocina
Elegir
Elige láminas enteras, secas y sin manchas de humedad. Comprueba si necesitan cocción previa y revisa el tamaño para que encajen en la fuente que vas a utilizar.
Conservar
Conserva la pasta seca en un recipiente bien cerrado, lejos de la humedad y del calor. La pasta fresca debe mantenerse refrigerada y consumirse dentro del plazo indicado.
Preparar
Se utilizan para montar lasañas de verduras, carne, pescado o queso. Si requieren hidratación previa, cuécelas por tandas y colócalas sobre un paño limpio para evitar que se peguen.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con tomate, berenjena, calabacín, espinacas, setas, carne picada, bechamel, ricotta, mozzarella y quesos curados.
Cómo sustituirlo
Puede sustituirse por láminas frescas, placas sin gluten certificadas o, en versiones sin pasta, por lonchas finas de calabacín o berenjena asadas.
Recetas con láminas de lasaña
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