Espinacas
Hortaliza de hoja verde tierna y versátil, adecuada para ensaladas, salteados, currys, tortillas, rellenos y cremas.
Qué aporta y por qué usarlo
Las espinacas pierden mucho volumen al calentarse, por lo que conviene incorporarlas en tandas. Una cocción breve conserva mejor su color, textura y sabor que un hervor prolongado.
Vegetal, suave y ligeramente terroso, con un punto mineral más marcado en las hojas maduras.
De la compra a la cocina
Elegir
Busca hojas verdes, firmes y secas, sin bordes amarillos ni zonas viscosas. Los tallos pequeños también se pueden consumir.
Conservar
Refrigéralas sin lavar, con papel absorbente dentro de un recipiente ventilado, y consúmelas en 2 o 3 días. Lávalas justo antes de usarlas.
Preparar
Se comen crudas o se añaden al final de salteados, guisos y currys. También sirven para rellenos, tortillas, pasta y cremas.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combinan con garbanzos, ajo, queso, huevo, tomate, coco, curry, limón, nuez moscada y frutos secos.
Cómo sustituirlo
Pueden sustituirse por acelgas tiernas, kale o berros, ajustando la cocción y la intensidad del sabor.
¿Falta algún dato? Puedes avisarnos de una corrección nutricional o práctica.
Proponer una corrección →