Salsa de tomate
Preparación cocinada de tomate triturado, habitualmente reducida con aceite y aromáticos. Sirve como base para rellenos, pastas, arroces, guisos y gratinados.
Qué aporta y por qué usarlo
Perfil definido por su receta; puede concentrar sal, grasa, acidez o dulzor.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar salsa de tomate, revisa ingredientes, alérgenos, fecha, estado del envase y condiciones de conservación. Compara sal y azúcares entre opciones.
Conservar
Sigue estrictamente la etiqueta. Una vez abierto o cocinado, refrigera bien cerrado y consume dentro del plazo indicado.
Preparar
Prueba antes de sazonar y ajusta el resto de la receta a su humedad, grasa, sal o dulzor.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina según su perfil con panes, verduras, carnes, pescados, quesos, pasta o aperitivos.
Cómo sustituirlo
Si no tienes salsa de tomate, puede prepararse una versión casera o buscar otra elaboración con función y consistencia similares.
Recetas con salsa de tomate
Sepia con albóndigas
Mar y montaña de sepia tierna, albóndigas y una picada de almendras que liga el guiso.
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Calamares rellenos
Calamares rellenos de carne y huevo, guisados en salsa con una picada de almendras.
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Costilla asada agridulce
Costillas de cerdo lacadas al horno con tomate, azúcar y vinagre hasta quedar tiernas.
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Estofado de ternera
Ternera guisada lentamente con patata, zanahoria y guisantes en una salsa de vino y tomate.
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