Cúrcuma
Especia de color amarillo intenso y sabor terroso procedente de un rizoma de la familia del jengibre, utilizada en mezclas de curry, arroces, sopas y marinados.
Qué aporta y por qué usarlo
La cúrcuma puede utilizarse fresca o molida. Su pigmento, la curcumina, tiñe con facilidad, por lo que conviene manipularla con utensilios que puedan limpiarse bien. En cocina basta una cantidad pequeña.
Terroso, cálido y ligeramente amargo, con un aroma suave que gana profundidad al cocinarse con grasa.
De la compra a la cocina
Elegir
La cúrcuma molida debe tener color vivo, aroma limpio y envase bien cerrado. Evita productos apagados, húmedos o sin fecha visible.
Conservar
Guárdala en un recipiente hermético, lejos de la luz, el calor y la humedad. La raíz fresca se conserva refrigerada y bien envuelta.
Preparar
Se incorpora a currys, marinados, arroces, sopas, batidos y verduras. Tuéstala solo unos segundos para evitar que amargue.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Funciona con jengibre, pimienta negra, coco, limón, garbanzos, pollo, coliflor, arroz y aceite de oliva.
Cómo sustituirlo
Para aportar color puede usarse una pequeña cantidad de curry suave, aunque el resultado aromático será diferente.
Recetas con cúrcuma
Batido de piña y cúrcuma
Batido fresco y cremoso de piña, leche de coco, cúrcuma y jengibre, terminado con limón para equilibrar su dulzor natural.
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