Guanciale
Papada de cerdo curada de tradición italiana, con abundante grasa y sabor intenso. Se dora para aportar textura crujiente y una grasa aromática a pastas y salsas.
Qué aporta y por qué usarlo
El guanciale se elabora con la papada del cerdo curada con sal y especias. No es lo mismo que la panceta, que procede del vientre. Es habitual en carbonara y amatriciana; no necesita aceite adicional para dorarse.
Intenso, salado y untuoso, con notas de pimienta según el curado.
De la compra a la cocina
Elegir
Busca una pieza de grasa blanca o marfil, carne rosada y aroma limpio. Evita grasa amarillenta, olor rancio o envases dañados.
Conservar
Conserva refrigerado y bien envuelto, siguiendo la temperatura y los plazos del fabricante. Una vez abierto, limita su exposición al aire.
Preparar
Corta en tiras o dados y empieza en una sartén fría. Cocina suavemente para fundir parte de la grasa antes de dorar.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Pasta, huevo, parmesano, pecorino, tomate y pimienta negra.
Cómo sustituirlo
Panceta curada sin ahumar; ajusta la sal y ten en cuenta que el sabor y la grasa cambian.
Recetas con guanciale
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