Hígado de ternera
Víscera de sabor intenso y textura fina, con proteínas, hierro y vitamina A. No debe tratarse como un filete de músculo al decidir el punto de cocción.
Qué aporta y por qué usarlo
Víscera de sabor intenso y textura fina, con proteínas, hierro y vitamina A. No debe tratarse como un filete de músculo al decidir el punto de cocción. Cocina completamente el interior a fuego moderado para no quemar la superficie. Combina con cebolla, puré o una cobertura fina de pan rallado.
Víscera de sabor intenso y textura fina, con proteínas, hierro y vitamina A. No debe tratarse como un filete de músculo al decidir el punto de cocción.
De la compra a la cocina
Elegir
Compra filetes refrigerados de grosor regular, sin olor fuerte ni zonas viscosas. Pide que retiren membranas y conductos gruesos.
Conservar
Conserva refrigerado a 4 °C o menos, separado de alimentos listos para comer. Respeta la fecha del proveedor y descongela en el frigorífico.
Preparar
Cocina completamente el interior a fuego moderado para no quemar la superficie. Combina con cebolla, puré o una cobertura fina de pan rallado.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con legumbres, patata, cebolla y verduras de guiso.
Cómo sustituirlo
No cambies por otro corte sin ajustar tiempo, grasa y rendimiento comestible.
Recetas con hígado de ternera
Hígado de ternera empanado con puré de patata
Filetes de hígado con una capa fina de pan rallado al ajo, puré cremoso y bacon dorado.
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