Langostinos
Crustáceo de carne firme, jugosa y ligeramente dulce. Se cocina en muy pocos minutos y funciona especialmente bien en arroces, pastas, guisos, plancha y salteados.
Qué aporta y por qué usarlo
Sabor marino y textura que puede ser tierna, firme o carnosa; el exceso de cocción suele endurecerlo.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar langostinos, compra con cadena de frío garantizada, olor marino limpio y aspecto húmedo, nunca viscoso o amoniacal. Los bivalvos vivos deben estar cerrados.
Conservar
Mantén a 4 °C o menos y utiliza cuanto antes, preferiblemente en 1–2 días. Conserva separado y descongela en frigorífico.
Preparar
Limpia según la especie y cocina solo lo necesario. Desecha bivalvos rotos o que no se abran tras la cocción.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con ajo, perejil, limón, vino blanco, arroz, pasta, tomate, pimentón y aceite de oliva.
Cómo sustituirlo
Si no tienes langostinos, puede cambiarse por otro marisco o molusco de textura semejante, ajustando el tiempo de cocción.
Recetas con langostinos
Arroz con langostinos y salsa americana
Langostinos jugosos sobre arroz al azafrán, con una salsa de sus cáscaras, verduras y brandy.
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Revuelto de pimientos asados y langostinos
Pimientos asados, ajos tiernos y langostinos se mezclan con huevo jugoso y se sirven con tostadas al ajo.
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Sopa de pescado y marisco con calabaza
La calabaza y el puerro forman una base sedosa para una sopa con merluza, gambas y langostinos. El marisco se incorpora al…
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Canelones de calabacín y langostinos con salsa de pimiento
Láminas de calabacín envuelven un relleno de verduras y langostinos, servido sobre una salsa fina de pimiento rojo.
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