Calabacín
Calabacín: hortaliza versátil que aporta frescura, color y textura a preparaciones crudas o cocinadas.
Qué aporta y por qué usarlo
Perfil vegetal que cambia con la maduración y se vuelve más dulce y concentrado al asar o sofreír.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar calabacín, busca piezas firmes para su variedad, de color uniforme, piel sana y sin golpes, arrugas profundas, moho ni zonas acuosas.
Conservar
Conserva entera y seca en el cajón de verduras; lava solo antes de usar. Una vez cortada, refrigera bien tapada y consume en pocos días.
Preparar
Lava, seca y retira las partes no comestibles. El corte uniforme mejora la cocción; puede comerse cruda si procede, asada, salteada, al vapor o guisada.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con aceite de oliva, ajo, cebolla, tomate, queso, huevo, cereales, legumbres y hierbas frescas.
Cómo sustituirlo
Si no tienes calabacín, sustituye por una hortaliza de humedad y textura parecidas, ajustando la cocción para no aguar ni resecar el plato.
Recetas con calabacín
Merluza en hojaldre con verduras
Lomos de merluza envueltos en hojaldre crujiente con un pisto casero bien reducido.
Ver receta →
Risotto de calabacín y limón
Risotto cremoso de calabacín con perfume de limón y parmesano.
Ver receta →
Pollo al curry con verduras y arroz basmati
Pollo jugoso con verduras, especias cálidas y arroz basmati suelto.
Ver receta →
Zoodles con salsa de pimiento asado y nueces
Espirales de calabacín con salsa cremosa de pimiento asado y nueces.
Ver receta →¿Falta algún dato? Puedes avisarnos de una corrección nutricional o práctica.
Proponer una corrección →