Caldo de pollo
Caldo de pollo: líquido aromático que aporta profundidad, humedad y continuidad de sabor a arroces, sopas, salsas y guisos.
Qué aporta y por qué usarlo
Sabor suave o concentrado según ingredientes, reducción y contenido de sal.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar caldo de pollo, en producto envasado revisa ingredientes, porcentaje de materia prima, sal, fecha y estado del envase.
Conservar
El casero o abierto se refrigera rápidamente y se consume en 3–4 días, o se congela en porciones. Sigue la etiqueta del envasado.
Preparar
Calienta antes de añadir a arroces y ajusta la sal al final. Reducir concentra tanto el sabor como el sodio.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con cereales, legumbres, verduras, carnes, pescados, hierbas y especias.
Cómo sustituirlo
Si no tienes caldo de pollo, puede cambiarse por otro caldo suave o por agua con aromáticos; evita que el sustituto domine el plato.
Recetas con caldo de pollo
Arroz con pollo
Arroz jugoso con pollo dorado, cebolleta, pimiento verde y ajos tiernos. Un plato de cazuela para compartir, con un sofrit…
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Pollo al Oporto con champiñones y puré
Pollo guisado con Oporto, champiñones y un toque de naranja sobre puré de patata.
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Pavo en salsa de pimientos con arroz y patacones
Pavo tierno en salsa de pimientos, acompañado de arroz y patacones crujientes de plátano macho.
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Pollo en pepitoria con almendras y huevo
Pollo guisado con vino blanco, almendras y azafrán, terminado con huevo cocido rallado.
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