Morcilla
Embutido tradicional elaborado con sangre de cerdo, grasa y especias, al que algunas variedades añaden cebolla o arroz. Su sabor intenso funciona especialmente bien en rellenos, guisos, revueltos y croquetas.
Qué aporta y por qué usarlo
Sabor intenso, salino, especiado o ahumado, con contenido de grasa variable.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar morcilla, revisa ingredientes, proporción de carne, sal, fecha y estado del envase. En corte al peso, busca superficie limpia y sin resecar.
Conservar
Sigue siempre la etiqueta. Una vez abierto, refrigera bien envuelto y consume dentro del plazo indicado; evita dejarlo a temperatura ambiente.
Preparar
Dosifica la sal después de incorporarlo. Puede dorarse para aportar textura o cocinarse dentro de rellenos, guisos y salsas.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con pan, queso, huevo, patata, legumbres, verduras, frutas y mostaza.
Cómo sustituirlo
Si no tienes morcilla, sustituye por otra elaboración de intensidad similar o por setas, frutos secos tostados o pimentón para una opción sin carne.
Recetas con morcilla
Arroz con morcilla, huevo y pimientos salteados
Arroz con morcilla, pimientos dorados y un huevo por comensal.
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Tortillas de morcilla y puerro con piquillos al ajillo
Tortillas individuales de puerro, cebolla y morcilla, acompañadas de piquillos cocinados lentamente con ajo.
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Tortillas de morcilla y cebolla caramelizada con granada
Cebolla caramelizada sin azúcar añadido y morcilla en tortillas individuales, con una ensalada fresca de hojas y granada.
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Arroz con morcilla y tres pimientos
Arroz de pimientos rojos, verdes y amarillos con rodajas de morcilla doradas al final.
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