Orégano
Orégano: hierba aromática que aporta frescor y define el carácter final de salsas, aliños, guisos y asados.
Qué aporta y por qué usarlo
Aroma vegetal concentrado; las hojas frescas suelen ser más luminosas y las secas, más intensas por volumen.
De la compra a la cocina
Elegir
Al comprar orégano, busca hojas vivas, secas y aromáticas, sin amarilleos, tallos viscosos ni zonas ennegrecidas.
Conservar
Refrigera con papel ligeramente húmedo o los tallos en agua, según la hierba, y utiliza en 3–7 días. También puede picarse y congelarse.
Preparar
Lava, seca muy bien y pica justo antes de usar. Añade las hierbas delicadas al final y las leñosas antes para que perfumen la cocción.
Cómo sacarle partido
Con qué combina
Combina con aceite de oliva, cítricos, ajo, tomate, verduras, legumbres, pescado, carne y queso.
Cómo sustituirlo
Si no tienes orégano, puede usarse seca en menor cantidad —aproximadamente un tercio— o cambiarse por otra hierba compatible con el plato.
Recetas con orégano
Chuletas de cerdo con verduras a la sidra
Chuletas doradas con una abundante guarnición de verduras cocinadas en sidra y tomate.
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Costillas de cerdo en salsa roja con patatas
Costillas guisadas en una salsa de tomate, ñora y pimiento choricero con patatas doradas.
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Macarrones con calabacín, champiñones y chistorra
Pasta con verduras doradas y chistorra, sin salsas pesadas y con aroma de orégano.
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Lasaña de pollo y pera con bechamel de chalotas
Lasaña de pollo y pera con una bechamel suave de chalotas y orégano.
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